¿Por qué la molestia de una reseña de un libro que no he leído entero y que no me ha gustado?
Estoy interesado en la imagen que los chavales tienen de los científicos -no es muy raro, pues soy profesor de ciencias-. Al leer la reseña editorial del libro me lancé a la biblioteca para leerlo. Y la decepción comenzó el las primeras paginas y llegó hasta la última. Pensaba que era un libro sobre el aspecto humano de los científicos, pues en su página 10 dice.
De la humanidad de los científicos es de lo que trata este libro. Durante más de cincuenta años, los científicos se han visto implicados en una tapadera que es sin duda una de las de más éxito en la época moderna. Ha tenido éxito porque incluso los científcos no han comprendido qué es lo que sucedía. Después de la segunda guerra mundial , a la ciencia se le dio un cambio de imagen. Se la convirtió en una marca de la misma manera que Coca-Cola, Apple Computers, Disney y McDonald's.
Mi no comprender.
Un poco más abajo dice:
Pero la ciencia es tan vital para nuestro futuro que ahora tiene que liberarse de su marca. Ya es hora de descubir la ciencia como la empresa anárquica, creativa, radical, que siempre ha sido.
Y parece que esta era la misión del autor. El primer capítulo lo dedica a señalar los científicos que han tomado drogas (marihuana, LSD, sobre todo). No sé si para tratar de transmitir la impresión de que son muy 'guays' porque se comprotan como malotes o qué. Una larga colección de anécdotas.
Si un científico dice que el LSD le ayudó en sus descubrimientos científicos, pues bien. ¿Es una impresión o lo ha analizado científícamente comparando un número estadísticamente significativo de días con y sin ingesta de LSD?
Que un investigador dé con una solución a un problema cuando está jugando a la petanca o fumándose un porro -o haciendo las dos cosas a la vez- probablemente sea porque se trate de un problema al que no deja de darle vueltas, es decir un problema que le preocupa, ¿o debemos resaltar la importancia de la pentanca para la ciencia, o la de los porros?
Y de esto va el primer capítulo: una colección de anécdotas en las que nos dice que si uno fuma, que si el otro bebe, que lo bien que me viene eso, ¡oiga! para mis descubrimientos... y no se olvida la anécdota mil veces repetida de A. Kekulé, el químico que resolvió la estructura del benceno y que, según sus memorias, le llegó en un sueño.
Seguro que en el trabajo científico habrá momentos para la rutina y la meticulosidad, otros para hacer hipótesis osadas, algunos para decidir investigar cosas que a muchos les puede parecer inútil... y por supuesto muchas acabarán en fracaso y otras en éxito. ¿No pasa esto en otros aspectos de la vida? Parece que el autor quiere reescribir la histora de la ciencia como un conjunto de ideas felices, de ¡Eurekas! para los que la química ayuda a conseguir.
Pero no voy a seguir, sólo quería acabar una cita de las últimas páginas, del epílogo:
En las primeras décadas después de la segunda guerra mundial, los científicos abrieron su campo a cohortes de investigadores que no compartían su curiosidad anárquica. El resultado fue que de mala gana se aceptaron avances mediocres y tediosos como si fueran contribuciones igualmente válidas para la empresa científica, y una consecuente ceguera del público ante la ciencia como faceta vital y fascinante de la cultura humana.
Este argumento me parece una falacia del 'non sequitur'., es decir, el que aumentara mucho el número de científicos no lleva necesariamente a que la sociedad de la espalda a la ciencia.
El autor del libro -doctor en física cuántica- contiene, a decir de algunos, ciertas inexactitudes.
Aquí dejo el enlace.
El libro -o al menos las páginas que he leído- me reafirman en la idea de que ha fallado el tiro y difícilmente ha conseguido acercar la figura de los científicos a la sociedad.
Esta es mi opinión y esto dispuesto a compartirla con quien quiera...